Visitas:

viernes, 19 de octubre de 2012

Un tiempo de desorden.








El tiempo de ser mujer descansa y, por fin, me vuelvo fruta...
es ahí dónde me siento nueva, con esta piel que madura noche a noche. 

Poco a poco, confieso, me voy lamiendo a mi misma
abierta, fresca...
y en una lamida contundente, 
todo se vuelve oscuro,
desaparezco.

Ahora, en medio de esta silenciosa nada, entiendo que si sé de mi:
para ser higo dulce, nunca me hicieron falta ojos.


6 comentarios:

  1. lol. maybe i m a strange man & that is normal for me...paradoxe ^^

    ResponderEliminar
  2. Reafirmar lo que dije el otro dia: es uno de tus mejores trabajos, de todo lo que he visto hasta ahora. ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  3. ¡¡¡Muchas gracias Eduard!!! Creo que a muy pocos les gustó. De todos modos, respeto mucho tu sensibilidad y es eso que se siente a veces de que, quizás, lo que pocos entienden, es bonito porque es casi un secreto.
    A mi me gusta este trabajo porque es la vuelta a empezar, después de muchos meses, veo que algo cambió y me alegra mucho.
    Un abrazo ¡¡y a ver cuando te cruzo por la realidad real!!

    ResponderEliminar