martes, 12 de julio de 2016
lunes, 11 de julio de 2016
sábado, 9 de julio de 2016
viernes, 8 de julio de 2016
jueves, 7 de julio de 2016
martes, 5 de julio de 2016
domingo, 3 de julio de 2016
sábado, 2 de julio de 2016
jueves, 30 de junio de 2016
miércoles, 29 de junio de 2016
lunes, 27 de junio de 2016
domingo, 26 de junio de 2016
sábado, 18 de junio de 2016
lunes, 6 de junio de 2016
Duerma suelto.
Descanse entre dientes,
entre el miedo de quien no se oye cuando duerme
y la gota constante de calma mitómana
(que se deja ver por todos,
excepto por usted).
jueves, 2 de junio de 2016
útero-féretro.
"Un quieto resplandor me inunda y ciega,
un deslumbrado círculo vacío,
porque a la misma luz su luz la niega."
Es fría la muerte. Da frío.
Es despellejada y paciente frente al dolor.
Es la que se atraganta gorda de sueños
y archiva metódica las tragedias.
La que apaga de golpe las velas
y achatarra lo que daba ganas de vivir.
La luz me cegó:
"tu bebé se fue."
Ese día, las doce vueltas de cordón al reloj, amablemente, enloquecieron conmigo.
La fuerza del dolor arreó mi mandíbula
desde el arrebato que le ruge siempre a lo incomprensible, hasta el cansancio de tripas que hace sudar al silencio.
El miedo también tembló conmigo
y nos restregamos juntos contra las sábanas.
Al verlo solapado a mis caderas,
supe que él no sabría cuidarme.
Y me entregué al dolor tal como era.
Los dientes chasquearon durante media vida de hora:
Una dama triturante se acercó.
Estaba vestida de piel de lagarto en vela. Ella buceó en mis ilusiones de madre y sacó de su bolsillo un embrión alejado de todo.
En la mano blanca la roja tormenta, la distancia de no saber nada nada de quien hubiera sido mi hijo, de no poder verle y besarle los ojos, de no poder abrazarlo, arrullarlo.
Vi que mi sangre acunó su muerte.
Y ahí volcó mi historia.
Lloré como una niña.
Sabe usted... le digo, ese día el cielo dejó ver su silencio en el mismo momento en que la cama blanca, cama cómplice que sangraba almada conmigo, me desamparó...
y fue ocupada por la mujer que seguía.
Ahora el vientre no late.
En estos días el amanecer no se escucha.
Hay momentos en los que me vuelvo un gris de nada y de nadies, un atornillamiento a la vida estúpido, desganado y ensordecedor, que no habla ya de pechos, de amor, de arrullos y que se traga la ilusión de amar del mismo modo que el tiempo apaga la vitalidad de un viejo moribundo.
Sin terminar.
Una parte de mi se quedará ahí,
debajo de ese lecho estrecho,
entre las pelusas que se le forman al tiempo
y el polvo que dejan los fantasmas
al ser recordados.
Miraré el cielo entre los agujeros,
me abducirán las hojas
que delicadamente se sacuden para mi.
Temblaré,
intentaré decir algo que me salve,
atravesaré azul la incógnita,
y finalmente miraré la luna con calma.
Le dejaré un regalo entre su historia y la mía,
le pediré que ame nazca donde nazca,
y le daré las gracias esté donde esté.
martes, 31 de mayo de 2016
Para parir su cría...
...usted ha de resucitarse.
Ha de morirse ahora,
ha de matarse para él.
Mastique su sombra con su cabeza.
Piense.
Espante la cabra enferma que camina,
medio dormida, en el corral de su mente.
Cabalgue cansada sobre la posibilidad de que,
de usted, haya muerto él.
Y ahora nombre tranquila
a los seres que de nadie son,
a los seres que de nadie son,
a los invisibles,
y a los que nunca nadie reclamará:
viernes, 29 de abril de 2016
El cuerpo verde.
El cuerpo verde está solo,
y el suelo, repleto de frutas.
Un árbol que fue venerado, envenenado.
Abandonado súbitamente por la muerte de un embrión anciano.
Silencio en el campo.
La fruta inútil en la tierra se pudre.
Nadie la pisa, nadie la ve.
Fruta estéril, fruta muerta antes de morir.
Está viva la muerte.
Está muerta la existencia.
viernes, 27 de noviembre de 2015
domingo, 27 de septiembre de 2015
Vagabunda
(Descomienzos)
Tragué moscas;
Miseria y misterio;
Un pájaro muerto;
Una marca de un golpe en el cráneo;
Días y días de lluvia.
Y un pensamiento que no aporta nada:
Inaugurar el amor con un beso
es puro protocolo.
Desquiciada.
(Descomienzos)
Escuche su silencio.
Estruje su silencio.
Reviente en su silencio.
Muérase de silencio.
sábado, 22 de agosto de 2015
"I am unusually sensitive and paranoid"
Me tomé con fuerza,
con la fuerza necesaria para asfixiar un pájaro,
con la fuerza necesaria para asfixiar un pájaro,
para reventarlo.
Y me solté con pena,
con la desesperación que me da la idea de matar sin querer.
con la desesperación que me da la idea de matar sin querer.
sábado, 15 de agosto de 2015
Para salvarse del espanto. (Sudaka)
Diga palabras salvajes.
Arme con ello una balsa
apagada de magia,
que no la lleve a ninguna parte.
También diga que está muerta.
Hará con eso germinar la vida,
con la fuerza desproporcionada
que le propinan a ésta los finales
Y diga que está triste, que va sola,
que le arde cada átomo de usted que la persigue
(Y eso dígalo porque está de moda ser feliz).
Por último, deje la balsa. Y nade.
Nade silencio adentro.
Y no tema:
su grito espantará a quienes quieran espantarla.
martes, 12 de mayo de 2015
El terror y la infancia.
Afuera padres maullan perdidos por los tejados;
Al lado, hermanos chiflados incendian rabiosos las cortinas;
Abajo, jóvenes madres, sentadas sobre la vida roída, le planchar a su pequeña historia las arrugas.
Patios completos de infancia, sapos, gatos que vuelan.
Abuelas que se queman crudas. No tejen, tampoco cocinan.
Patas de perro adoloridas, pisan la noche del invierno descalzo.
Muñecas. Mejillas sucias y melena de bichos bolita, anidan la demencia infantil.
De noche, solo en la cama, medio metro de miedo.
Las paredes pintadas de frío, de gritos.
El suelo helado jadea. Agazapado espera:
marea de escalofríos se tragará al primero que baje de la cama descalzo.
El insomnio de los brujos trastorna. Olfatea ojos abiertos de niños seriamente encantados.
Presa angustiosa del sadismo,
el niño abraza la almohada que se enciende amarilla, como la ventana en la tormenta. Se toma por debajo de ella las manos descamadas de uñas mordidas.
Con miedo, en calma, un dios que el niño no conocía, abraza su cabeza viva. Y le cierra los ojos a las narices de los brujos...
Hasta la mañana de próximo día.
domingo, 8 de marzo de 2015
martes, 9 de diciembre de 2014
El zorro y yo.

(De tinta hasta los pies).
Animal cansado de dientes rotos,
muérdele el cráneo a la luna.
Apáganos la luz.
Esta ancianidad tartamuda, que muere de pena,
con las manos sobre el vaho del farol blanco
se ve perpetua.
He de entrar en esta casa redonda que,
en calma (calma antigua) se reposa,
pero se esparcen hilos de tiempos tranquilos
sólo por fuera del hogar.
Y aquí dentro, de la ventana me sostengo,
apretando los los ojos...
hasta romperme.
Animal cansado... cánsate, por favor.
Cánsate, y hazle caso a la tierra.
Ve profundo y ya no vuelvas.
Animal cansado de dientes rotos,
muérdele el cráneo a la luna.
Apáganos la luz.
Esta ancianidad tartamuda, que muere de pena,
con las manos sobre el vaho del farol blanco
se ve perpetua.
He de entrar en esta casa redonda que,
en calma (calma antigua) se reposa,
pero se esparcen hilos de tiempos tranquilos
sólo por fuera del hogar.
Y aquí dentro, de la ventana me sostengo,
apretando los los ojos...
hasta romperme.
Animal cansado... cánsate, por favor.
Cánsate, y hazle caso a la tierra.
Ve profundo y ya no vuelvas.
domingo, 2 de noviembre de 2014
Cronoscopio. La tormenta adolorida.
Alguien que conmueva al paso del tiempo.
Será silenciosa la rotura.
Temible, invisible.
Será aguda, como el quejido de las rocas,
como los ojos silenciosos de los pájaros.
En el puente hacia la tormenta del alma,
él no muere de dolor.
En el puente, él muere de miedo.
Muere de diagnóstico.
Temible, invisible.
Será aguda, como el quejido de las rocas,
como los ojos silenciosos de los pájaros.
En el puente hacia la tormenta del alma,
él no muere de dolor.
En el puente, él muere de miedo.
Muere de diagnóstico.
lunes, 29 de septiembre de 2014
viernes, 25 de abril de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
Reflejo negro
Reflejo negro.
La luna, como amante natural de todos los tiempos, enmudece cuando el sabio calla.
Las olas huérfanas languidecen en las esquinas. Sin voz ni lengua, sin madre ni sangre.
Ni en vida ni en muerte.
Se deshabita la sombra del silencio.
Las manos se abren, vacías hacia el cielo
y la piedra en el mar
abre los ojos.
La luna, como amante natural de todos los tiempos, enmudece cuando el sabio calla.
Las olas huérfanas languidecen en las esquinas. Sin voz ni lengua, sin madre ni sangre.
Ni en vida ni en muerte.
Se deshabita la sombra del silencio.
Las manos se abren, vacías hacia el cielo
y la piedra en el mar
abre los ojos.
Trueno mudo
Ocre profundo.
Esa es la Revolución.
jueves, 26 de diciembre de 2013
Barca affondata.
Amamantar a mi ignorancia con el alma de todas las cosas.
Amanecer, viva o muerta, unida a todos en el silencio.
Volver a la raíz de mi nombre, al núcleo infinito
que nace y muere sin diferencia.
Aprender a no moverme,
y sin darme cuenta,
algún día quizás,
saber estar
presente.
Amanecer, viva o muerta, unida a todos en el silencio.
Volver a la raíz de mi nombre, al núcleo infinito
que nace y muere sin diferencia.
Aprender a no moverme,
y sin darme cuenta,
algún día quizás,
saber estar
presente.
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